Programa Raíz · Método Fluir del Alma
En este vídeo de 10 minutos te explico por qué separarte no basta para dejar de repetir el patrón, y qué hace falta para que esta vez sí sirva para algo.
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20 minutos · sin compromiso · si no es para ti, te lo digo
Terminaste la relación, pero no estás segura de haber terminado lo que te llevó a ella.
Podrías explicar tu patrón mejor que nadie. Y aun así lo repites.
Conoces a alguien y va bien, bien de verdad. A la tercera semana tarda en contestar y tu cuerpo reacciona antes que tu cabeza.
Sabes que tus hijos aprenden de cómo te relacionas, y quieres que vean algo distinto.
Si te reconoces, quiero decirte algo que quizá te incomode: ese miedo no significa que estés rota, ni que seas desconfiada, ni que tengas que trabajártelo más. Significa que terminar la relación resolvió la situación, pero no lo que te metió en ella.
Nadie repite un patrón por falta de información. Lo repite porque debajo hay algo que lo sostiene, y eso no se ve pensándolo más. Por eso puedes haber leído, haber ido a terapia y entenderlo todo, y seguir cayendo igual. Entender por qué haces algo y dejar de hacerlo no son la misma cosa.
Ahora imagina lo contrario. Conoces a alguien, él tarda en contestar, igual que antes, y no pasa nada. No porque te hayas vuelto ingenua ni porque hayas aprendido a tragarte la alarma, sino porque esa alarma ya no tiene el poder que tiene hoy.
Un trabajo individual: somos tú y yo.
Constelaciones individuales: con figuras pequeñas representamos cómo te vinculas, tu historia y las personas de tu sistema, para ver qué dinámica sostiene lo que te trajo hasta aquí.
Trabajo sistémico, un enfoque que parte de la terapia familiar sistémica.
Para resolver algo tuyo en concreto.
No hay velas, ni cartas, ni adivinación. No te digo lo que va a pasar.
No tienes que creer en nada. Solo estar dispuesta a mirar.
No es un curso para formarte como terapeuta.
No sustituye a tu psicóloga ni a ningún tratamiento. Puede ir en paralelo.
No promete milagros ni «sana tu vida en una sesión».
Son cinco sesiones individuales de 60-75 minutos, una cada dos semanas, a lo largo de unos tres meses. La mayoría de las mujeres que acompaño lo hacen online, desde casa.
Empezamos por lo que más pesa en cómo te relacionas, en lo que toleras y en lo que eliges sin darte cuenta. Cuando eso encuentra su lugar, aparece información que antes no tenías disponible. No porque estuviera escondida, sino porque algo con más peso ocupaba todo el espacio.
Algunas mujeres notan el cambio en dos sesiones y otras necesitan más tiempo. Lo decide lo que va apareciendo, no un número.
Trabajamos desde la parte de ti que sigue entera, no desde lo que está roto. No hace falta que vuelvas a contarlo todo.
«Llegué pensando que mi problema era una cosa y terminé viendo algo mucho más profundo, que lo explicaba todo.»
Lo que me dicen muchas de las mujeres con las que trabajo.Me cuentas qué quieres trabajar hoy y delimitamos el foco.
La constelación individual, con frases que repites en voz alta.
Cuando el proceso lo pide, un espacio para que lo trabajado se asiente y salgas con calma, sin sentirte desbordada.
No hay tareas obligatorias entre sesiones. El trabajo ocurre dentro de la sesión.
Después de cada sesión te doy unas pautas para sostenerte mientras se asienta. Y los tres días siguientes estoy especialmente disponible por WhatsApp, porque puedes quedarte removida y no quiero que lo pases sola.

Anna Riera | Coach & Terapeuta Sistémica
Soy licenciada en Administración y Dirección de Empresas y trabajé años en oficinas. Sé lo que es tener los pies en el suelo y no tragarme promesas mágicas. Por eso mi trabajo no promete milagros, promete un proceso real. Y lo que hoy es mi método salió de responder, en mí, la misma pregunta que tú te estás haciendo.
Acompañamiento sistémico individual
Especialista en lo que no se ve de tus relaciones. Formada en lo sistémico y en la vida.
No vengo de un máster en constelaciones. Vengo de años estando yo mal: relaciones que no me hacían bien, una autoexigencia que me comía por dentro y la sensación de repetir lo mismo con nombres distintos sin saber por qué.
Probé de todo en mí misma: psicólogo, constelaciones, reprogramación del subconsciente. No como formación, sino como alguien que necesitaba salir de donde estaba. Fui quedándome con lo que de verdad movía algo y soltando lo que era humo, que en este mundillo hay mucho.






Entiendo que lo pienses, y tienes razón en desconfiar: hay mucho humo. Aquí no hay velas, cartas ni adivinación, y no tienes que creer en nada. Es trabajo sistémico, un enfoque que parte de la terapia familiar sistémica. Solo necesitas estar dispuesta a mirar.
No la sustituye. La terapia te ayuda a entender y a poner palabras. Aquí trabajamos en lo que sostiene el patrón por debajo de eso. Puede ir en paralelo a tu proceso.
Es normal que los días siguientes aparezcan sensibilidad, cansancio, ganas de llorar o momentos de claridad inesperada. Por eso recibes pautas al cierre de cada sesión y estoy disponible esos tres días. Es un acompañamiento terapéutico integrativo, no un servicio clínico ni un tratamiento médico.
Tiene todo el sentido, y yo pasé por ahí. Por eso no te pido que te apuntes a nada: empiezas con una sesión de claridad sin coste, no con una inscripción.
La mayoría de las mujeres que acompaño lo hacen desde su casa, con la misma estructura que en presencial. Solo necesitas un sitio tranquilo, conexión estable y 75 minutos sin interrupciones.
No. Esto es para ti, para resolver algo tuyo en concreto.
Yo, personalmente, durante todo el proceso. Por eso abro pocas plazas cada mes.
Son sesiones de 60-75 minutos cada dos semanas, sin tareas obligatorias entre una y otra.
Lo hablamos en la sesión de claridad, con las opciones de pago, cuando sepamos si el programa es para ti. Antes quiero conocer tu situación.
Es una llamada online de unos 20 minutos donde miramos tu situación concreta y te digo con honestidad si esto es para ti o no. Si no lo es, te lo digo, y si conozco algo que te encaje mejor, te oriento hacia ahí. No es una llamada de ventas disfrazada.
No, y desconfía de quien lo haga. Lo que sí te garantizo: presencia completa en cada sesión, un trabajo adaptado a tu proceso, acompañamiento los tres días posteriores y claridad si en algún momento el proceso necesita un ajuste.
La respuesta no está en la relación que terminó. Está en la mujer que serás la próxima vez que alguien aparezca. No trabajamos para entender lo que pasó, sino para que todo lo que te condujo hasta ahí sirva para algo.
Si sientes que ha llegado el momento, rellena el formulario, elige la hora y hablamos. Te espero.
Después eliges hora y te escribo por WhatsApp para confirmar.

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